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Charlene, desatada en un bar de Mónaco celebrando la victoria de Sudáfrica

La esposa de Alberto de Mónaco se muestra divertida y desinhibida fuera de palacio en un local del Principado en el que vio la final del Mundial de rugby junto a su hermano

Alberto y Charlene de Mónaco con sus hijos Jacques y Gabriela el pasado 6 de septiembre en Mónaco.
Alberto y Charlene de Mónaco con sus hijos Jacques y Gabriela el pasado 6 de septiembre en Mónaco. GtresOnline

A tenor de la naturalidad con la que Charlene de Mónaco se muestra con sus amigos y fuera de los actos oficiales del Principado, hay dos princesas: una la que se muestra hierática y seria junto a su marido, el príncipe Alberto, y otra la que bromea, baila y se ríe cuando está fuera de palacio y en compañía de sus amigos. A tenor de un vídeo que circula por redes sociales, la exnadadora Sudafricana lo pasó en grande en un bar de Mónaco el pasado sábado viendo la final del Mundial de Rugby que ganó su país natal frente a la selección de Inglaterra.

En las imágenes se puede ver a Charlene de Mónaco ataviada, con la camiseta de la selección Sudafricana y con el pelo recogido, acompañada por su hermano Gareth Wittstock y compartiendo su alegría por la victoria con la concurrida clientela del Slammers Bar de Mónaco, un establecimiento situado en el número 6 de la rue Suffren Reymond, habituado a organizar conciertos en directo o transmitir eventos deportivos en sus televisiones para animar a sus clientes. Allí se plantó Charlene de Mónaco con su hermano y amigos para ver el partido de rugby mientras su esposo lo seguía en directo desde la tribuna del mismo estadio en el que se celebraba en Yokohama, una pequeña localidad próxima a Tokio, Japón. 

La princesa, que no ha abandonado el gusto por los deportes después de contraer matrimonio, no trató de pasar desapercibida sino que fue presentada y jaleada por los asistentes mientras ella respondía emocionada y lanzando besos a las personas que se encontraban en el bar. El príncipe Alberto acudió solo a la entronización del emperador Naruhito de Japón celebrada el pasado 23 de octubre con la presencia de autoridades y representantes de todas las casas reales europeas. Pero Charlene sí estuvo de manera oficiosa en el país del sol naciente con motivo de la Copa Mundial de Rugby donde asistió, junto a los dos hijos mellizos de la pareja y su marido, a uno de los partidos que disputó el equipo sudafricano. Después debió regresar a Mónaco mientras su esposo se quedó en Japón y asistió a la final que ganó Sudáfrica, el país en el que nació su esposa. 

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The South African celebrations begin at Slammers! 🇿🇦 🇿🇦 🇿🇦

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La ausencia de Charlene de Mónaco en la entronización de Naruhito volvió a generar especulaciones sobre el estilo de matrimonio que mantiene la pareja monegasca. La princesa se prodiga poco en los actos oficiales de Mónaco y en los últimos meses se ha comentado mucho que ha estado prácticamente desaparecida de la vida del Principado. La última imagen conocida de la princesa Charlene se remonta al día 11 de septiembre, cuando acompañó a sus hijos, los mellizos Jaime y Gabriela, de cuatro años, a su primer día en su nuevo colegio, un centro público próximo a palacio. Justo cinco días antes habían aparecido todos juntos en un pícnic que ya se ha convertido en tradición anual, y como suele ser costumbre en este tipo de apariciones, Charlene de Mónaco se mantuvo seria y distante. Durante el mes de agosto no se les captó juntos en ninguna imagen y en julio solo hicieron acto de presencia como pareja en la gala de la Cruz Roja. En junio participaron en dos actos, por un festival de televisión. En mayo, otros dos, por la Fórmula Uno. Otro en marzo. Uno, dos actos máximo al mes. Desde ese inicio del curso escolar nada se ha vuelto a saber de la princesa Charlene de forma oficial.

 

 

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